Un placer estar compartiendo mi espacio contigo. Este es el primer post de un conjunto de publicaciones seriadas en el que aprenderemos sobre la descodificación biológica de las manos y su implicación en la prevención de emociones nocivas y el tratamiento de las ya preestablecidas en nuestros programas personales.
Desde el momento uno, o sea este, te aconsejo suscribirte pues las publicaciones siguen un programa formativo en el arte del Jin Shin Jyutsu y la bioneuroemoción. Siguiendo pautas lentas pero contundentes para el aprendizaje. Y aunque compartiremos las entradas en las redes sociales y puedes acceder a cualquiera de estas en cualquier momento. Es recomendable integrarnos simultáneamente al desarrollo del programa de manera que en cada encuentro podamos intercambiar experencias. Este es el primer paso de un camino tan bello como interminable sobre “primeros auxilios bioneoroemocionales”.
Un plus de la anatomía de nuestras manos.
Aunque nuestro objetivo no es la anatomía propiamente dicha de nuestras manos. Vamos a empezar definiendo las mismas, dado que constituyen nuestro terreno a explorar y una útil herramienta de trabajo.
Las manos constituyen la terminación de nuestras extremidades superiores. Se extienden desde las muñecas y van hasta la punta de cada uno de nuestros cinco dedos. Constituyen una holografía perfecta de nuestro origen, funcionamiento y existencia. Aquí te dejo esta imagen que nos permite visualizar la anatomía de las manos.
En este primer encuentro, vamos a limitarnos a decir que la mano presenta los siguientes elementos en su composición: – piel, músculos, tendones y huesos. Ahora veremos por qué es importante hacer esta identificación.
Descodificación biológica de las manos.
Desde la descodificación biológica las manos explican la relación que tenemos con nuestro padre y en sentido general con quien en nuestra vida haya tenido que asumir este rol. Así como nuestra disposición al trabajo. Manifiestan en su más amplio contexto las formas en que enfrentamos el momento presente en la vida, el aquí y ahora.
Un llamado de conciencia desde las manos.
Si buscamos relacionar las manos con una etapa de la vida definida desde la bioneuroemoción, categóricamente apostaríamos por el proyeccto sentido en su etapa embrionaria. Pero al momento de ganar consciencia sobre el uso que cada uno de nosotros hace de sus manos, cabe notar que:
- Las manos son una herramienta de trabajo, mediante el trabajo saldamos deudas transgeneracionales.
- Mi aquí y ahora está condicionado por programas que he heredado de mis ancestros.
- Mi vocación un gran número de veces no es mi profesión, por lo que puedo no estar satisfech@ y plena.
- Mi satisfacción personal determina mi percepción de la vida y viceversa.
La piel: – una gran superficie de proyección en que se muestran procesos psico-somáticos. Y que en las manos proyectará las emociones que provoca la percepción del contacto por exposición a la figura paterna y el trabajo. Viene a respondernos ¿Cómo formamos parte de la vida de nuestro padre? ¿Cómo hago frente a la función proveedora en el hogar? ¿Cómo mi desempeño profesional responde a mi satisfacción vocacional?
Los huesos de las manos: – la estructura sólida de mis manos, lo que le permite su consistencia, resistencia y movimiento. Expresan el aprecio que tengo de mi mism@ en torno a la figura paterna y el trabajo. En momentos de contrariedad y desvalorización estos se resienten y laceran etiquetados por enfermedades. La satisfacción personal o la insatisfacción provocada por mi desempeño profesional, impacta la estructura ósea.
Los músculos de las manos: – van acumulando la impotencia que experimento frente a situaciones conflictivas en torno a la relación paterna y el trabajo. Reflejan los llamados de atención inconsciente a transformar tu realidad, un llamado al cambio, la acción, la movilidad.
Los tendones: – refieren esas pequeñas faltas de respeto que insconscientemente practicamos hacia nosotros mismos. Influenciados por la necesidad económica de supervivencia que nos lleva a “ganarnos la vida”. Incluso subordinándonos y sometiéndonos por temor a perder el empleo o un determinado status que no nos satisface, pero nos mantiene en una mal llamada zona de confort.
Así las manos se convierten en una valiosa herramienta para recrear nuestra realidad y un biotransmisor de cómo estamos desempeñándonos como seres sociales.
No me extenderé más en esta primera entrada, pues en el material audiovisual que te comparto a continuación está magistralmente explicada la descodificación biológica de las manos, incluso con una aplicación práctica por parte del biodescodificador Fernando Sánchez.
En nuestra próxima entrada hablaremos de la descodificación biológica de las muñecas de la mano y su papel transmisor del conflicto de desvalorización en torno al trabajo.
Comparte tu experiencia acerca de la utilidad de este post y así nos ayudas a perfeccionar nuestro trabajo.
Un placer recibir tu visita.

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